Intercambio con el destacado periodista Ciro Bianchi en el CIERIC

Noticia

(La Habana, 2 de mayo) Como cierre (de lujo) del Taller de Redacción Informativa organizado por el Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERIC), tuvo lugar el pasado jueves, un diálogo entre sus participantes y el conocido escritor cubano Ciro Bianchi Ross. Concebido como un ejercicio práctico más, el encuentro se estructuró de acuerdo a una entrevista colectiva previamente elaborada por el grupo, en la que se abordaron no solo criterios profesionales sobre la labor periodística, también aspectos de la vida y de la obra del invitado, así como algún que otro consejo suyo para quienes se inician en este camino.
Ameno, exuberante en anécdotas, fascinante en el amplísimo retablo de personas por él conocidas, Ciro sedujo al auditorio con hechos, rasgos, siluetas… poco conocidas de Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez, Enrique de la Osa, Oswaldo Guayasamín, y un etcétera que por razones de tiempo no fue tan extenso como todos hubiésemos deseado, pero sí suficiente para mostrar la ejemplaridad de una existencia profesionalmente dedicada, y una tenacidad puesta a prueba en cuanto a las demandas que dicha profesión impone.
Agudeza en la obervación, capacidad para reaccionar, hábito (acaso ambición) de lecturas incesantes, investigación profunda de los temas que se aborden, sistematicidad, fueron algunas de las recomendaciones derivadas de su intervención. Pero también agilidad, belleza en el decir, abordaje de temas atractivos al público, presencia de ánimo para enfrentar otros más polémicos o incómodos.
Tras cuatro jueves consecutivos dedicados al análisis y producción práctica de los llamados “géneros periodísticos”, este quinto encuentro ha constituido el cierre de la fase lectiva del taller. El próximo día 10 se realizará la evaluación final, consistente en la presentación y fundamentación teórica de un primer número –o prototipo– de una publicación periódica. Concebidas por equipos, cada una de ellas responderá a los propósitos, necesidades comunicativas, posibilidades reales de producción, y posibles soportes de distribución con que cuenten los proyectos, redes, instituciones o personas que han recibido estas herramientas: La Granjita Feliz, Maravillas de la Infancia, la red GESPROYEC y la biblioteca “José Rodríguez Feo” de la UNEAC, son algunos de ellos. Quién sabe y el próximo jueves podremos informar que todos, o la mayoría de ellos, ya cuentan con un órgano modesto, pero suficiente, para dar a conocer su trabajo, sus resultados, sus esfuerzos. Ya veremos.